3. **Mateo 6:9-13**
Mateo 6:9-13 presenta la **Oración del Padre Nuestro**, una enseñanza modelo de Jesús sobre cómo orar, dada en el contexto del Sermón del Monte. Este pasaje no solo ofrece una estructura para la oración, sino que encapsula los valores del Reino de Dios y la relación del creyente con Él. A continuación, ofrezco una explicación bíblica profunda, explorando su contexto, significado teológico y aplicación espiritual.
**Contexto del Sermón del Monte**
El Sermón del Monte (Mateo 5-7) es el discurso de Jesús que establece los principios éticos y espirituales del Reino de Dios. En Mateo 6, Jesús aborda la práctica de la piedad, incluyendo la limosna, la oración y el ayuno, enfatizando que estas deben hacerse con sinceridad, no para buscar la aprobación humana (Mateo 6:1-8). Antes de enseñar el Padre Nuestro, Jesús advierte contra las oraciones vacías y repetitivas de los gentiles y la hipocresía de los fariseos, quienes oraban para ser vistos (Mateo 6:5-7). En este contexto, el Padre Nuestro es una oración modelo que refleja la simplicidad, la reverencia y la dependencia de Dios, alineándose con los valores del Reino.
El texto (Reina-Valera 1960) dice:
> **9** Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
> **10** Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
> **11** El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
> **12** Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
> **13** Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
**Análisis profundo del Padre Nuestro**
**1. "Padre nuestro que estás en los cielos"**
La oración comienza con una invocación que establece la relación íntima y comunitaria entre los creyentes y Dios. Llamar a Dios "Padre" (en arameo, *Abba*, un término de cercanía) refleja la relación filial que los discípulos tienen con Dios a través de Cristo (Romanos 8:15; Gálatas 4:6). El pronombre "nuestro" subraya que la oración no es individualista, sino que incluye a toda la comunidad de fe.
- **"Que estás en los cielos"**: Esta frase reconoce la trascendencia y soberanía de Dios. Aunque es un Padre cercano, también es el Creador soberano, separado de su creación en santidad y majestad (Isaías 6:1-3). Esta combinación de intimidad y reverencia establece el tono para la oración.
**2. "Santificado sea tu nombre"**
"Santificado sea" significa apartar o reconocer como santo. El "nombre" de Dios representa su carácter, su autoridad y su presencia (Éxodo 3:14-15; Salmos 8:1). Esta petición no implica que Dios necesite ser hecho santo, sino que los creyentes piden que su nombre sea honrado y glorificado en el mundo y en sus propias vidas.
- **Implicación teológica**: Esta petición alinea el corazón del orante con la prioridad de la gloria de Dios. Es un compromiso de vivir de manera que el carácter de Dios sea reflejado y no profanado (Levítico 22:32; Ezequiel 36:23).
- **Aplicación**: Nos llama a examinar si nuestras palabras, acciones y actitudes honran el nombre de Dios o lo desacreditan ante los demás (Mateo 5:16).
**3. "Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra"**
Estas dos peticiones están íntimamente relacionadas y reflejan el anhelo por la manifestación plena del Reino de Dios. El "reino" se refiere al gobierno soberano de Dios, que ya está presente en Cristo (Lucas 17:21) pero que aún espera su consumación final (Apocalipsis 11:15).
- **"Venga tu reino"**: Es una súplica por la expansión del Reino de Dios en el presente (a través de la predicación del evangelio y la transformación de vidas) y por la venida final de Cristo, cuando su reinado será plenamente establecido.
- **"Hágase tu voluntad"**: Pide que la voluntad de Dios, que es perfectamente obedecida en el cielo (Salmos 103:20-21), se cumpla también en la tierra, a pesar de la resistencia del pecado y la rebelión humana. Esto implica someterse personalmente a la voluntad de Dios y orar por su cumplimiento en el mundo.
- **Implicación teológica**: Estas peticiones subordinan los deseos humanos a los propósitos divinos, reconociendo que la voluntad de Dios es buena, agradable y perfecta (Romanos 12:2). También reflejan la esperanza escatológica en la restauración final de todas las cosas (Apocalipsis 21:1-4).
**4. "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy"**
Esta petición marca un cambio hacia las necesidades humanas, comenzando con las más básicas: el sustento físico. La frase "de cada día" (en griego, *epiousios*, un término raro) sugiere una dependencia diaria de Dios, evocando el maná que Dios proveyó a Israel en el desierto (Éxodo 16:4-5).
- **Significado espiritual**: Más allá del pan literal, esta petición reconoce a Dios como el proveedor de todas las necesidades, tanto materiales como espirituales (Juan 6:35, donde Jesús es el "pan de vida"). Implica confianza en la providencia de Dios y una actitud de humildad que no presume del futuro (Proverbios 30:8-9).
- **Aplicación**: Nos enseña a orar con simplicidad y gratitud por las necesidades diarias, evitando tanto la ansiedad por el mañana (Mateo 6:34) como la acumulación egoísta.
**5. "Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores"**
Aquí, "deudas" es una metáfora para los pecados, común en el judaísmo (como en Lucas 11:4, que usa "pecados"). Esta petición reconoce la necesidad humana de perdón y la incapacidad de acercarse a Dios sin su gracia.
- **Relación con el perdón humano**: La frase "como también nosotros perdonamos" no implica que el perdón de Dios dependa de nuestras obras, sino que el perdón recibido transforma el corazón del creyente, llevándolo a perdonar a otros (Efesios 4:32). Jesús enfatiza esta conexión en Mateo 6:14-15, donde advierte que el rechazo a perdonar obstaculiza la comunión con Dios.
- **Implicación teológica**: Esta petición refleja la centralidad de la gracia en el evangelio. El perdón de Dios es inmerecido, pero produce en el creyente un corazón reconciliador (Colosenses 3:13). También nos recuerda la necesidad constante de arrepentimiento en la vida cristiana.
**6. "Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal"**
Esta petición final aborda la lucha espiritual del creyente en un mundo marcado por el pecado y la oposición. La frase "no nos metas en tentación" no implica que Dios tiente directamente (Santiago 1:13), sino que es una súplica para ser protegidos de pruebas abrumadoras o situaciones que puedan llevar al pecado.
- **"Líbranos del mal"**: Puede referirse al mal en general o al "maligno" (Satanás), dependiendo de la traducción. Es un reconocimiento de la realidad de la batalla espiritual y de la dependencia de Dios para la victoria (Efesios 6:12-13).
- **Implicación teológica**: Esta petición subraya la humildad del creyente, quien reconoce su fragilidad y confía en la protección divina (1 Corintios 10:13). También refleja la esperanza en la liberación final del mal en la consumación del Reino.
**7. Doxología: "Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén"**
Aunque esta doxología no aparece en los manuscritos más antiguos de Mateo, es consistente con las oraciones judías de la época (como en 1 Crónicas 29:11-13) y fue incorporada en la tradición litúrgica cristiana. Reafirma la soberanía de Dios, su poder para responder las peticiones y su gloria como el fin último de la oración. El "Amén" sella la oración con confianza en que Dios escucha y actúa.
**Perspectiva teológica**
El Padre Nuestro encapsula los elementos esenciales de la vida cristiana: adoración, sumisión a la voluntad de Dios, dependencia de su provisión, búsqueda de perdón y protección espiritual. Es una oración cristocéntrica, ya que Cristo es el mediador que nos permite acercarnos a Dios como Padre (Hebreos 4:16) y el modelo de obediencia a la voluntad divina (Mateo 26:39). Además, refleja el equilibrio entre lo eterno (el Reino y la gloria de Dios) y lo cotidiano (las necesidades diarias y la lucha espiritual).
Teológicamente, la oración contrasta con las prácticas religiosas hipócritas de la época, enfatizando la sinceridad, la humildad y la centralidad de Dios. También es escatológica, ya que apunta hacia la consumación del Reino, mientras guía a los creyentes a vivir los valores del Reino en el presente.
**Aplicación espiritual**
1. **Relación con Dios**: Llamar a Dios "Padre" nos invita a acercarnos con confianza, pero también con reverencia, reconociendo su santidad y autoridad.
2. **Prioridades del Reino**: Orar por la santificación del nombre de Dios y la venida de su Reino reorienta nuestras prioridades, colocando la gloria de Dios por encima de los deseos personales.
3. **Dependencia diaria**: La petición por el pan nos enseña a confiar en Dios para nuestras necesidades diarias, cultivando una fe sencilla y agradecida.
4. **Perdón y reconciliación**: La oración nos desafía a vivir en un ciclo de gracia, recibiendo el perdón de Dios y extendiéndolo a otros, lo que fomenta comunidades de amor y unidad.
5. **Protección espiritual**: Reconocer nuestra vulnerabilidad nos lleva a depender de Dios para resistir la tentación y vencer el mal, fortaleciendo nuestra vida espiritual.
**Conclusión**
El Padre Nuestro no es solo una fórmula para recitar, sino un modelo que moldea el corazón del creyente hacia la adoración, la sumisión y la dependencia de Dios. Cada petición refleja una faceta del Reino de Dios y la vida cristiana, equilibrando las necesidades espirituales y materiales, el presente y el futuro escatológico. Al orar esta oración con comprensión y sinceridad, los creyentes se alinean con los propósitos de Dios, glorificándolo y participando en su plan redentor para el mundo.